|
Fotografiar al atardecer
A última hora de la tarde, cuando el sol se oculta en el horizonte, empiezan a iluminarse las calles y los edificios. Los alrededores se ven invadidos por todo tipo de coloridas luces artificiales; suelen ser fluorescentes, bombillas, neones... La oscuridad de la noche fuerza a realizar largas exposiciones, normalmente de varios segundos, tiempo necesario para que la película reaccione a la escasa luz de farolas, carteles luminosos, coches, etc. A esta condición hay que añadir el contraste entre dichas luces y el oscuro cielo, que difícilmente se registra bien. Por esta razón, es conveniente medir correctamente con nuestro fotómetro, dirigiéndolo hacia las zonas iluminadas hacia las que queremos dar un tono medio. Siendo la luz ambiental la parte esencial para conseguir la toma, es importante que nos fijemos en el tipo de iluminación presente en nuestro encuadre. Las bombillas más usuales pueden dar como resultado diferentes verdes si son fluorescentes, en el caso de grandes almacenes y fábricas, y tonos anaranjados si son de tungsteno, como las que tenemos en casa. No hay que olvidar que obtendremos estos colores siempre y cuando utilicemos película luz día, que es la que normalmente llevamos a mano. Es bastante frecuente que, al realizar nuestro encuadre, nos encontremos con varias de estas luces mezcladas. Si tenemos la certeza de que solamente hay luz de tungsteno como fuente de iluminación, podemos utilizar las películas que tienen una indicación terminada en T (tungsteno).
Para conseguir una buena foto, es recomendable tener todo el equipo dispuesto, ya que, al disminuir la luz, no es tan fácil componer el encuadre ni localizar rápidamente algún accesorio que nos haga falta. A esto hay que añadir que tan sólo disponemos de unos veinte minutos de tiempo, crítico, para la foto, por lo que hay que estar preparado.
http://www.editorialv.es/sfoto |
[ Actuales ] [ Anteriores ]
|