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Limpiar los vinilos
| Resulta más complicado limpiar un disco de vinilo que uno compacto. De entrada, los arañazos del vinilo, que aparecen más rápido, afectan bastante al sonido y casi no pueden arreglarse; lo que nos obliga a una mayor delicadeza al limpiarlos y guardarlos. Existen gamuzas y limpiadores que eliminan el polvo de los discos. Ciertos modelos mecánicos con cerdas de fibra de carbono pueden comprarse en algunos establecimientos. Sin embargo, una buena solución (además de cuidar la pulcritud de la habitación, evitar el tabaco, etc.) consiste en limpiar con agua y un poco de detergente (muy poco) los discos. Los más puristas aconsejan diluir una cucharada de café de detergente de laboratorio en cuatro o cinco litros de agua, a ser posible destilada; cantidad necesaria para limpiar muchos discos. De cualquier manera, dejaremos la mezcla sobre el disco en horizontal y le pasaremos, en la dirección de los surcos (no del centro al borde), un cepillo de cerdas naturales en buen estado. Así, sin rallar el vinilo, sacaremos el polvo que se mezclará con el agua, gracias al detergente. Después, limpiaremos todo con agua corriente fría y, si es posible, aclararemos al final con agua destilada. Entonces, y lo más rápido posible, secaremos el disco, suavemente, con un paño de algodón. |
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